Su fórmula química es NaClO. Se trata, cuando está muy diluido, de la conocida como lejía.

 

En ELNOSA el hipoclorito de sodio se suministra a granel. Se obtiene por la absorción, de cloro gas en una solución de sosa cáustica. El método de producción actual es el proceso Hooker en la que se forman el  hipoclorito de sodio cuando el cloro pasa por una solución diluida y enfriada de hidróxido de sodio.

 

El hipoclorito de sodio fue descubierto en 1774 por el químico sueco Carl Wilhelm Scheele, sus propiedades blanqueadoras se demostraron once años después por el francés Claude Berthollet. El polvo de lejía, una combinación de cloro con leche de cal, fue producido por primera vez por el científico escocés Charles Tennant, a finales del siglo XVIII, permaneciendo como el principal agente blanqueador disponible hasta la década de 1920; sólo entonces fue reemplazado por el cloro licuado y el hipoclorito de sodio.

 

El hipoclorito de sodio se utiliza hoy en día en el tratamiento de aguas, en el blanqueo de textiles y en la fabricación de productos de limpieza. La higiene doméstica y la desinfección de las aguas residuales siguen siendo sus principales usos diarios.