El cloro es un elemento muy abundante en la naturaleza, con el símbolo Cl y número atómico 17.

 

Su nombre proviene de "khlorós", palabra griega que significa verde. En ELNOSA, el cloro se suministra a granel o envasado en recipientes o botellas.

 

En la producción contemporánea, el cloro gas proveniente de la electrólisis de cloruro de sodio es enfriado, filtrado, secado, purificado y comprimido para permitir su licuación y almacenamiento.

 

En 1648, el químico alemán Johann Rudolf Glauber fue el primero en detectarlo, calentando sal húmeda en un horno de carbón y condensando los vapores resultantes. Pero es en 1774, cuando el cloro fue aislado por primera vez; El sueco Carl Wilhelm Scheele describió el gas, pero no se percató de que se trataba de un elemento. Fue en 1810 cuando el Inglés Humphry Davy lo identificó y lo nombró.

 

El cloro utiliza hoy en día principalmente en el tratamiento del agua y de la industria química, en particular en la fabricación de poliuretanos (MDI y TDI) y de PVC. El cloro también se utiliza como un producto para la desinfección de agua potable y piscinas, para el tratamiento de aguas residuales y de refrigeración, en la industria textil y en la producción de pasta de papel.